No íbamos buscando celebrar con mi hija el típico cumpleaños en un parque de bolas, ni hacerlo elaborando ninguna pizza, ni escalada, ni tarde de princesas.... Ya conocía a La Casita de Angeloso por haber asistido a varios talleres pero desconocíamos  cómo podían funcionar organizando un cumpleaños en casa,  y no sólo nuestra sensación, sino la de los asistentes fue maravillosa. Los niños se lo pasaron fenomenal, todos, no sólo mi hija, pero lo más importante es que todas las actividades fueron adaptadas para que mi hija fuera una más a la vez que el resto de amiguitos no tenían la sensación de bajar el nivel ni ritmo. Fue una inclusión invisible. Desde primera hora supieron hacer lectura de lo que íbamos buscando y en el desarrollo del cumpleaños se adaptaron por completo al ritmo que iba adquiriendo la situación. Sencillamente satisfactoria la elección de celebrarlo en casa con sus amiguitos más íntimos y de haber elegido a La Casita de Angeloso para que dirigieran los juegos. Felicitar además a Cayetana por su proyecto de ocio inclusivo.
R.P.
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EN CONSTRUCCIÓN